sábado 1 de enero de 2011

Tristes pelotudos

Antes que nada, espero no ofender a nadie, pero si lo hago no creo que sea por otra razon que para hacerlo pensar un poco.
Hace bastante que no estoy dedicándome de lleno a esto de escribir, por cuestiones de laburo y aventuras en otros aspectos de la vida, fuera del arte, pero si andan algunos pensamientos rondando mi mente podrida (Harta, seria quizá mas correcto pero me gusta mas la palabra podrido), y acá ando, escribiendo esta intro al 2011, porque este ya comienza siendo mejor que el 2010, a partir de la sinceridad.


Foto: Yo, oscuro.


Tristes pelotudos


Sexo, dinero, cumbia y cine berreta, es lo que se merecen estos pelotudos.
Los pelotudos que se hacen los intelectuales por haber leído dos millones de libros, cuando después, al final del día se hacen una paja con todas sus bellas palabras, no me caen bien.

Los superficiales conchudos, que no tienen vida propia y critican la de los demás sin ponerse en sus zapatos, como si supieran de lo que hablan, cuando no tienen ni la mas pálida idea de lo pobres que son sus mentes para deducir esas conclusiones tan generalizadas y sin importancia alguna mas que para sus egos, no se dan cuenta que no solamente pierden el tiempo, sino que ademas de mal utilizarlo se confirman como los boludos mas grandes, y lo peor, es que este tipo de boludez les enferma la cabeza a tal grado que les hace creer que sus pequeños cerebros están funcionando correctamente.

El problema de nuestra sociedad son los individuos que padecen cualquier tipo de boludez crónica de ese estilo, los superficiales, los intelectuales falsos, los pendejos sin edad, los pibes que creen que actúan de ese modo porque no tienen otra opción, los que eligen la fácil, los que no la pelean, los que se venden como productos y compran a otros como productos, los que representan tan bien a este podrido sistema monetario que lo convierten en esta corrupta forma de prostitución por demanda y oferta.

Prostitución intelectual, prostitución emocional, corrupción gratuita. Quizá un día se den cuenta de que las cosas no tienen el valor del precio que les ponen o les dan.


Texto:          u.V ^~

2 comentarios:

  1. Aquí vine principito. Estoy de acuerdo en un todo con tu post. Y te entiendo y me entiendo. Pero quiero decirte algo que aprendí con los años, aunque por momentos me asalte la bronca y la rebeldía, eso no puedo evitarlo, sólo que aprendí a serenarme y a hacer un alto. Algo así como sentarme un ratito al borde del camino y simplemente mirar. Mirar sin juzgar y mirar sin involucrarme (eso es lo más difícil) pero se puede… con el tiempo, se puede. No me voy a referir a nada "personal" porque vengo algo golpeada en todos los flancos, entonces hablaría desde el dolor y eso tampoco es bueno (no es fácil, pero al final se logra el silencio…suele ser mejor que la evidencia de una herida en algunos casos). Me limito, a decirte lo que pienso con respecto a la escritura (aquello de lo que hablamos muchas veces) y una vez más te digo que lo que vale es lo auténtico –siempre- y alguien puede tener el corazón más o menos luminoso, pero si escribe desde la autenticidad de su alma siempre brillará como una lucecita en medio del pantano. No importa la infinidad de piedritas opacas que habiten el pantano, importa la luz de lo auténtico y eso, tarde o temprano se percibe. Claro que no es “masivo” el “darse cuenta”, por esas cosas que tiene el sistema, pero me parece (después de mucho desconcierto) que es mejor que el brillo llegue sólo a los corazones sensibles, si no sería de utilería. Te quiero mucho y me gusta ser tu amiga. Besos.

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  2. au

    sos terrible
    me agradan los no-filtros y las sinceridades

    triste
    pero asi son, algunos


    AOO
    besos!
    <3

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