Jewish Calendar

martes 24 de noviembre de 2009

A través de la palabra



Es un himno al llanto,
es un ruego a la nada...
¿A quién le cantan
las voces de las gotas de lluvia?
¡Nunca te pregunté!
Pero nunca tuve mas claro
lo que son las alas...
¿El viaje de ida será tan largo
como el viaje de vuelta?
Tal vez si mis ojos pueden dejar de creer,
y si mis pulsos no me engañan...
Entonces la queja de las aves
no es mas que una canción,
y el frío no es más que un dibujo
en un cuadro colgado en el cuarto.
Tengo castillos de libros
en mi casa del lado de la luna amarilla,
del lado de la ventana
me voy a dormir muy tarde
intentando escribir una poesía
sin poder otra cosa que rajarme la mente
y leer.
¿Qué es la posesión?
¿Y qué es el dominio sino el espíritu?
Es también la voluntad
como D-s creó el mundo a través de la palabra.


u.V

jueves 12 de noviembre de 2009

La cara que nos pintan


Hoy mirando unos documentales y leyendo un poco para seguir informado en cuanto al conflicto en Israel, me temo que termino de confirmar que el mundo sigue igual de nazi y antisemita que en los tiempos de Hitler.

Para mi tristeza, ya que soy judio, no puedo comprender ese odio que cierta gente nos tiene, me gustaria que todos se reservaran la opinion hasta informarse sobre un tema tan importante como lo es el del conflicto entre Israel y Palestina.

Lo unico que yo vi hasta ahora durante toda mi vida de parte de los arabes es crueldad irracional, estan enfermos de odio injustificadamente, y son capaces de matarse a si mismos en nombre del odio al que llaman Ala.

Lo peor de todo es que estan contaminando los medios occidentales con informacion manipulada intentando con bastante exito persuadir a la gente de que son unas victimas. Esta misma gente son quienes provocan violencia y muertes en todo el mundo, pero sin ir mas alla deshumanizan por completo a los seres humanos que nacen bajo su yugo, educandolos con odio y obligandolos a dar sus vidas en un sentido literal, a cambio de 'La gloria'...?

Si tengo que resumir lo que siento al respecto de esto, bronca, mucha bronca de que haya gente tan enferma, y de que encima le hagan creer al mundo que son las victimas, cuando son ellos quienes abren fuego, asecinan y predican sus profecias de muerte al pueblo judio.


Para variar, chequeen esto que encontre girando en la red, y si alguien sabe como denunciar un website por racismo aqui les dejo con dos:





Ismael u.V

Shalom y buen fin de semana para todos.


martes 3 de noviembre de 2009

Cuentos feos y tristes

La Lechuza vegetariana (: Especial de halloween:)


Había una vez un hombre vegetariano que tenía una lechuza de mascota.
El hombre la alimentaba cada día con lechuga, pretendiendo que su mascota fuera vegetariana como él.
Pero una noche de octubre, la lechuza comezó a sentir nuevamente en sus venas la irresistible necesidad de comer carne.
Tanto tiempo de llevar una impecable vida vegetariana solamente le había servido para incrementar su deseo rapaz...
Sin embargo, el hombre no tenía en su casa nada de carne, excepto por un gato y un perro, quienes eran sus otras mascotas.
Aquella noche, la lechuza no pudo controlarse, y atacó al gato, cuyos gritos hicieron despertar al hombre, que se horririzó al llegar a la cocina y ver toda esa sangre expandiéndose en las baldosas.
El hombre le preguntó desesperado a la lechuza porqué había hecho eso, y quiso imaginar que en una riña con su gato, su amada lechuza vegetariana se había defendido, aunque al verla comiéndose con fervor la carne de aquél animal su mente rechazaba esa teoría.
El hombre no quería aceptar que había fallado como maestro vegetariano, quería probar que podía enseñar a esa lechuza con un poco más de disciplína.
Sin embargo al despertar, cuando iba a dar lechugas de desayuno a la lechuza, la encontró jugando con su pico ensangrentado entre los huesos de su cachorrito al que también había acecinado y devorado.
¿Cómo podía pretender que la lechuza comprendiera?
El hombre entendió en ese momento que no sería sencillo dominar los deseos carnívoros de la lechuza.
Se paró frente a ella, observándola y preguntándose a si mismo si acaso debía darse por vencido y comprar carne para saciar el deseo de su mascota, pero su ética vegetariana era más fuerte en él.
¿Cuántas víctimas deberían morir por culpa del hambre voraz de aquella maldita y terca lechuza carnívora?
Su deseo por carne había despertado a tal punto que el hombre al mirarle los ojos casi la escuchaba en su silencio hablar:
-¡Cómo deseo esa carne que tenés!- decía la lechuza silenciosamente al hombre, repetídamente, crudamente, sin mirar nisiquiera la lechuga que le había dejado para alimentarla.
Ahora el hombre se enfrentaba al más salvaje instinto asecino, aquél que no tiene límites y no puede ser disciplinado.
El hombre salió de la casa. La lechuza esperó intrigada, preguntándose si acaso la abandonaría, pero en un par de horas el hombre regresó, con una jaula con una rata muerta adentro.
La lechuza se metió en la jaula atraída por el manjar obsequiado que no tardó en devorar, y cuando quiso darse cuenta estaba encerrada.
Desde entonces la lechuza solamente come lechuga, y en sus ojos el odio hacia su amo crece, esperando por una chance para escaparse de la jaula y comérselo vivo.
El hombre está satisfecho, al ver a su lechuza vegetariana, la observa con deleite cuando come, lechuga, lechuga... por siempre lechuga.



u.V

miércoles 21 de octubre de 2009

Recordando al abuelo Tobías

Así recuerdo a Tobías: llegando con una bolsa de caramelos, cada vez que yo lo veía.
Según dícen mis tías y mi tío, mi abuelo en sus tiempos de plenitud era un hombre jovial, que por cierto tenía también su carácter especial.
Pero yo tenía, como mucho, cuatro años de edad la última vez que vino de visitas, y no sabía mucho acerca de él.
Después de mucho tiempo lo comprendí mejor, y la verdad es que nunca conocí a mi otro abuelo, del cual sé realmente poco, así que puedo decir que Tobías es definitivamente mi abuelo preferido, porque aunque apenas lo conocí, lo recuerdo muy bien, llegando alegre, y lléndose enojado.
Lo recuerdo con su caminar lento, su mirada tímida, casi evasiva, y su estilo de camisas y sacos.
Mi madre dice que era un hombre tranquilo, y claro que su matrimonio con mi abuela duró hasta su muerte.
Después de su muerte quedó su ausencia, y mi abuela lo nombraba cuando mi madre la iba a visitar.
Después de que mi abuela falleció solamente quedan los recuerdos de sus hijos (Mi madre y sus hermanos) y sus nietos, en mi caso, yo corría para ir a recibirlo, y claro, tengo que admitir que a esa edad me interesaban mucho mas los dulces, pero había algo en mi abuelo con lo cual me identificaba, y cada vez que mi madre lo evocaba, hurgando en sus recuerdos, traía un poco de ese hombre del cual ya no quedan muchos que lo hayan conocido.
Es curioso, descubrir coincidencias de personalidad con uno de los miembros de la familia que menos he podido conocer, no obstante me agradan los pocos recuerdos que tengo de mi abuelo, y toda la historia o leyenda acerca de él.

Foto: Tobías, mi abuelo por parte de mi madre. En la opinión general de quienes lo han conocido: "un hombre intachable", según mi madre me le parezco en mis rasgos físicos y de personalidad (No sé si será por lo de intachable ja!). Me hubiera gustado poder mantener una charla coherente a los cuatro años, para saber más de él.
Su efímera presencia en mi vida ha dejado un aire misterioso en torno a un pasado que jamás he conocido, pero que sin embargo siempre que tengo la oportunidad me encanta desenmarañar.


u.V


*Por cierto, es mi esperanza de no quedarme pelado :D

martes 13 de octubre de 2009

Guirnaldas de silencio


Si me callo, haré guirnaldas con mi silencio, pero te seguiré adorando.

Estas primeras briznas de invierno llueven en pequeñas voces de gotas que caen sin poder resistirse a la gravedad.

Pequeñas voces cantan, en su coro al silencio, y apenas se oyen, apenas las escúcho, si me callo, en el resuello del aire que respiro, y que me llena de vacío mi vacío.

Recuerdo osar tocarte, ser mago, jugando a amansar el mar de tu cuerpo con las manos, te abracé sin que me importara nada, y me recosté en tus orillas, donde acaricié tu espuma con los pies...

Ahora que es invierno, se posó sobre mi alma el calor de tus besos, después de vagar por mil desiertos y atravesar todos los gritos de todas las batallas siguiendo tus huellas, hoy tengo el silencio para adorarte.


u.V

jueves 8 de octubre de 2009

CREPÚSCULO DE ESTE ATARDECER


Hoy jueves, es el día de la nada en el país de los sin nombre, y es la hora en que nada pasa, y mi inutilidad se convierte en instrumento de la desidia.

Anoche encontré una flauta antigua, que perteneció a un gran músico y poeta siglos atrás, y regresé en el tren del pasado, maravillado por el sonido de la hermosa herramienta de música.

Claro, estaba soñando, pero esa música, apresurándose en el viento, era promesa de amor, belleza de notas imposibles que capturaban la dulzura de tu voz.

No todo el mundo tiene su sombrero, y yo me pregunto porqué no.

Viajé en el tren con Fred Astaire, él bailaba con los pies, y yo miraba por la ventana el paisaje formado por árboles de impaciencia, una torrecita de inquietud, y el astuto cielo de colores cambiantes derritiéndose arriba.

Yo sé, vos sabes (Vos me lo dijiste), afuera los gatos se pelean como las personas, pero... ¿Cómo mantener enlazadas estas palabras en punta con las hermosas prosas que dejás revoloteándo?

"¡Enfermo!" me repito en mi mente, y me alejo del tiempo y sus punzantes agujas, me alejo del tiempo en que creías que yo era algo mejor.

Dibujo un punto final, porque estos días ya no pude rimar mis besos en tus labios, porque fué rotundo tu abandono acertijo, y ya no puedo con este dolor a cuestas, forzando mis percepciones que ruedan en la monotonía de la conversación entre tu indiferencia y mis síntomas de estupidez crónica.

Un cíclo más se cumple, y me la paso odiándome por pensar tanto en vos, y me la paso matándome de a poco con fuertes dósis de silentes encierros.


Chau, enfermo, chau enfermo, enfermo, chau, chau chau chau, enfermo enfermo enfermo...


Las palabras no importan, no valen nada, no duelen, no lastiman, no curan, no cambian nada... y hoy es el día de la nada, y no dejo de pensar en vos, y en unos buñuelos de acelga que comería si no se me hubiera cerrado el estómago de tristeza...

No tengo ganas de nada, y odio no poder odiarte, odio sentir esta fobia, odio tu máscara de indiferencia riéndose de mi.

No quiero tus migajas, dejáme solo, andá a dormir, o a donde quieras, a mi nadie me obliga a amarte y te amo, a vos nadie te obliga a quedarte.



Anónimo

martes 6 de octubre de 2009

Deambulando en el limbo



Dió pasos según pudo en su jaula, rodeándose a si mismo, escuchándo solamente el monótono latido que provenía de su cuerpo, y en la cadencia de su corazón escuchó voces, canciones, sonidos, y música que nunca antes había oído, y que sin embargo le llegó.


Es que no había nadie con quien interactuar en su mundo interno.


Comenzó a moverse, y seguía en el mismo lugar, solamente estaba dando vueltas porque no hallaba forma de escaparse.


Comenzó a pedir ayuda en su lengua madre, se juró que iba a salir de ese lugar, recordó sabores, aromas, y libros que leyó en su niñez, pero todo el tiempo sentía que estaba resistiendo, hasta el más mínimo sonido, todo provenía de su mente, y el silencio era dueño del lugar.


Ya cansado de escuchar ese silencio repetido, se paró firme, quiso creer por un instante que avanzaba, cerró los ojos, y se dirigió con su voz a D-s, le rogó que lo sacara del limbo, porque era insoportable.


-¿Cuánto tiempo más?- Preguntó, con sus erres carrasposas.


Dicho esto, se esmeró en esperar, con la mente completamente en blanco, hasta desesperar, el impulso de sus latidos era incanzablemente fuerte, y el llanto apareció sin ningún previo aviso, así como esas tormentas sorpresivas, lloró durante largas temporadas sin parar, despues se rió, y después repitió llanto y risa incontables veces, hasta perderse íntimamente en el sinsentido de ambos.


Su mente pareció despejarse, al sentirse exhausto, todas sus esperanzas volvieron a surgir sujetas al dominio de una amable calma repentina, que ancló profundamente en sueño, y se olvidó de su existencia, y se quedó dormido.


En su sueño estaba solo, encerrado en una jaula, ninguna aventura como hubiera deseado, era la misma pesadilla intimidante de la cual no podía librarse.


Esta vez, no le pidió a D-s, no lloró, ni tampoco esperó, pensó, solamente por un instante:


-Si esto es una pesadilla, entonces estoy soñando, tengo que salir de acá...


Salió corriendo, sintiendo que aun giraba en medio de la nada, un auto lo atropeyó, y
él sintió como pasaba al otro lado, lentamente, sintió una enorme paz y felicidad.




u.V