Antes que nada, espero no ofender a nadie, pero si lo hago no creo que sea por otra razon que para hacerlo pensar un poco.
Hace bastante que no estoy dedicándome de lleno a esto de escribir, por cuestiones de laburo y aventuras en otros aspectos de la vida, fuera del arte, pero si andan algunos pensamientos rondando mi mente podrida (Harta, seria quizá mas correcto pero me gusta mas la palabra podrido), y acá ando, escribiendo esta intro al 2011, porque este ya comienza siendo mejor que el 2010, a partir de la sinceridad.
Foto: Yo, oscuro.
Tristes pelotudos
Sexo, dinero, cumbia y cine berreta, es lo que se merecen estos pelotudos.
Los pelotudos que se hacen los intelectuales por haber leído dos millones de libros, cuando después, al final del día se hacen una paja con todas sus bellas palabras, no me caen bien.
Los superficiales conchudos, que no tienen vida propia y critican la de los demás sin ponerse en sus zapatos, como si supieran de lo que hablan, cuando no tienen ni la mas pálida idea de lo pobres que son sus mentes para deducir esas conclusiones tan generalizadas y sin importancia alguna mas que para sus egos, no se dan cuenta que no solamente pierden el tiempo, sino que ademas de mal utilizarlo se confirman como los boludos mas grandes, y lo peor, es que este tipo de boludez les enferma la cabeza a tal grado que les hace creer que sus pequeños cerebros están funcionando correctamente.
El problema de nuestra sociedad son los individuos que padecen cualquier tipo de boludez crónica de ese estilo, los superficiales, los intelectuales falsos, los pendejos sin edad, los pibes que creen que actúan de ese modo porque no tienen otra opción, los que eligen la fácil, los que no la pelean, los que se venden como productos y compran a otros como productos, los que representan tan bien a este podrido sistema monetario que lo convierten en esta corrupta forma de prostitución por demanda y oferta.
Prostitución intelectual, prostitución emocional, corrupción gratuita. Quizá un día se den cuenta de que las cosas no tienen el valor del precio que les ponen o les dan.
Texto: u.V ^~